miércoles, 17 de abril de 2013

Catalanofonia o disfrazar los discursos.


Llevo escuchadas no menos de un millón de ocasiones que los pueblos son libres de decidir su autonomía, que debemos respetar la libertad de cada región a decidir si quiere ser independiente o no, y dicho así suena, a oídos de un demócrata, muy evidente y agradable.

No obstante no he escuchado a pueblo alguno proclamar su palabra de ese modo que llaman libre, su palabra ha ido escondida tras la de los líderes, poderosos o aspirantes a ellos, que tirando de un sutil sentimiento identitario lo ha derramado en contra del diferente, en la mayoría de las ocasiones de algún modo agresivo. La identidad es tan vieja como el sentimiento de lo propio, de la identificación del diferente.  El antropocentrísmo,el  etnocentrísmo o los  nacionalismos son muestras claras de la visión unidireccional que los seres humanos hemos tenido.

La religión, las ideas políticas, las identidades culturales o el lenguaje, han sido causa del horror en su dimensión mayor, la guerra.

Cuando Mel Domínguez hace el video en youtube (La catalanofobia. a mi que me hablen en español
http://ow.ly/k6S4G) olvida lo más importante de todo, la libertad no una cuestión individual sino colectiva.

Cuando hablamos de la libertad de un pueblo, parece bello sólo imaginarlo, pero resulta contradictorio si echamos un vistazo a la historia, y es que no hace tanto tiempo, el nacismo proclamaba la libertad del pueblo alemán alegando motivos étnicos y religiosos, que según su líder viciaba el espíritu de superación. En Roma o en Grecia se hablaba de los hombres libres, y del imperio libre de bárbaros. El cristiano es un hombre libre de espíritu y por ello no dudo de hacer cruzadas durante siglos.

Pero tal vez antes de identificar las diferencias, antes de catalogarnos como catalanes, musulmanes, negros, ateos, heterosexuales, grandes o pobres, debemos entender que somos humanos y no libres. Pues sin la tolerancia, el respeto, la búsqueda de la equidad es imposible poder ser libres TODOS, pues la libertad de uno o unos pocos no tiene que significar necesariamente que la sea para el resto. No se puede ser libre sin dejar que los demás lo sean. Los límites individuales de cada uno de nosotros acaban y comienzan dónde están los de los demás. Valga como ejemplo que: Hitler o Franco fueron hombres libres, no así sus conciudadanos, a los que no respetaron y a los que se les impidió ser libres.

Cataluña jamás será libre sin creer que ya lo es, siendo andaluz, como es mi caso y teniendo una cultura heredada, entiendo la vida en lo cotidiano de manera similar a otros andaluces y un poco menos que un ciudadano catalán, pero no en lo esencial. Ya que entendemos el amor a ciertas personas, que debemos hablar para entendernos, que debemos comer para vivir...Si yo y ese ciudadano queremos ser libres debemos respetarnos primeramente, entender lo que nos diferencia en lo común y posteriormente elegir sin miedo al rechazo y sin rechazar. Siempre hay excepciones, si yo fuera un sicópata asesino, él no me permitiría que lo asesine por mucho que le explique mi necesidad de matar para ser feliz, no me permitirá ser libre de acción. Pero no es el caso de este problema identitario catalán, no van a dejar de vivir ni de hacer lo que han hecho siempre.

Resulta más que evidente que tanto en Cataluña como en el País Vasco no existe un rechazo a su situación por coacción cultural, institucionalmente no existen trabas para que la cultura de ambas regiones se expandan y se desarrolle de la mejor de la maneras. Sus ciudadanos en la mayoría de los casos atienden a sus preocupaciones diarias, defendiéndose de un sistema mucho más opresor que el español, el capitalismo.
El problema de ambas regiones es de tolerancia y de dinero. Los políticos quieren la independencia más por interés personal que por convicción y sus proclamas electorales van en ese sentido. No he escuchado un debate serio en el que se diga que siendo independientes Catalanes y Vascos vayan a ser más Catalanes y más Vascos desde el punto de vista cultural. He oído y sigo oyendo la falacia de la opresión a la identidad, pero no la del rechazo o la intolerancia cultural. He oido hablar del PER o de la redistribución de la hacienda publica entre las regiones, pero no oigo que el "pan tu maca" en cataluña se tenga que llamar pan con tomate por represión, olvidando el Franquísmo, tiempo que por suerte ya pasó, los elementos culturales y las costumbres de los pueblos de España se respetan, tal vez otras fuerzas exteriores les hagan más daño, Hallowen, Mc Donall´s etc que han cambiado y cambian nuestras formas de vida, nuestras culturas.

No se puede pedir el respeto a una lengua sin respetar otra. No puede un diputado pedir la enseñanza en Catalán, riéndose del andaluz como lenguaje. La cultura es la información heredada entre congéneres a través de las generaciones, en este caso concreto del que hablamos no existe ningún obstáculo para que éste tránsito informativo se efectúe. El problema de Cataluña y El País Vasco es un problema de dinero disfrazado de identidad cultural. Pertenecer a la U.E. no le proporcionará una mayor identidad cultural, sino dinero.

Resulta cómico que el andaluz, víctima propiciatoria, por haber sido también debajo de los tópicos (y las realidades) destronado de dignidad desde otros territorios en España, sea el centro de las iras catalanas en muchas ocasiones. Y es cómico, porque hablamos de una tierra que por aislamiento geográfico tiene unas costumbres muy particulares, un lenguaje distintivo, una manera de afrontar la vida que nada tiene que ver con el resto del mundo, que ha sufrido la represión de la dictadura, a la que la hacienda pública le toma el pelo un día si y al otro también, todos ellos elementos similares a los que tienen los catalanes. Resulta que somos más iguales de lo que nos hacen creer, que tenemos gastronomías basadas en la huerta y un fuerte apego a la tierra, que conocemos la mar. Sin embargo hay animadversión y pienso que por una cuestión muy simple, porque para ser andaluz culturalmente hablando no hay que decirlo, ni pedir que nos lo digan, no hay que demostrar ser mejor que nadie ni pedir a nadie que sea peor, hay simplemente que vivir como un andaluz más, acogiendo al visitante y haciéndole partidario de nuestras vidas. Siendo humano y tratando a los demás como humanos, siendo yo y tú, sin etiquetas.

Para ser andaluz no hace falta dinero. A buen entendedor pocas palabras bastan.




 Niños catalanes sin dogmatizar.


Ciudadanos catalanes reivindicando su lengua.



















miércoles, 10 de abril de 2013

Muere el escritor y economista José Luis Sampedro


Muere el escritor y economista José Luis Sampedro

El humanista, símbolo del compromiso intelectual y ciudadano y referente del movimiento indignado, fallece a los 96 años en su casa de Madrid

FOTO: DANIEL MORDZINSKI (EL PAÍS) / VÍDEO: ATLAS

De la asamblea del 15-M de Chamberí (su barrio madrileño), al Ministerio de Cultura (que en 2011 le concedió el Premio Nacional de las Letras); de los vecinos anónimos de Mijas (donde pasaba parte del invierno) a sus ilustres colegas de la Real Academia Española (que en 1991 le vieron ocupar el sillón F), pocas veces un intelectual español habrá sido tan llorado en sitios tan distintos como José Luis Sampedro. Novelista y economista, referente para los críticos del capitalismo salvaje y profesor de varios ex ministros de Hacienda, el autor de Octubre, octubre y Realidad económica y análisis estructuralmurió en su casa de Madrid el domingo pasado, pero la noticia solo se ha conocido hoy, cuando sus restos ya habían sido incinerados.
Sampedro tenía 96 años y ninguna gana de protagonizar “el circo mediático en torno a la muerte de los famosos”, según explicó Olga Lucas, su viuda y colaboradora en los últimos años y en los últimos libros —de Escribir es vivir a Cuarteto para un solista, su despedida de la ficción, publicada en 2011—, la mujer que, decía el escritor, hizo que su moribundez fuera “muy satisfactoria”. “Nos dijo que quería beberse un Campari”, contó Lucas sobre los últimos momentos del escritor, “así que le hicimos un granizado de Campari. Me miró y me dijo: ‘Ahora empiezo a sentirme mejor. Muchas gracias a todos’. Se durmió y al cabo de un rato se murió”.
En 1991, durante su discurso de ingreso en la RAE, José Luis Sampedro afirmó que su dios era Jano —“el de un rostro a cada lado”—, y su vida tuvo siempre más de una cara. Nacido en Barcelona el 1 de febrero de 1917, el escritor vivió hasta los 13 años en Tánger, “un mundo que debería ser la tierra entera”, decía. “Los chicos llegábamos al colegio con diversas lenguas maternas, comprábamos golosinas con monedas diferentes, celebrábamos varias fiestas nacionales e incluso nuestro descanso semanal se repartía entre los días sagrados de tres religiones”. Así describía su infancia en ese discurso que le sirvió tanto para subrayar su calidad de “escritor furtivo” como para reconocer que el hecho de haberse dedicado a la literatura en las horas que le dejaba libres su oficio de economista había favorecido que, en su caso, marginalidad y autenticidad fueran más que una rima.
Cuando se estrenó como novelista con Congreso en Estocolmo (1951) Sampedro había escrito ya dos novelas que tardarían 40 años en ver la luz. También una obra de teatro. No en vano, el hombre que en 1977 entró en el Senado por designación real, pasó parte de la posguerra escribiendo con pseudónimo para espectáculos de revista protagonizadas por actrices que dormían en las butacas del teatro. Necesitaba el dinero, pero tuvo que dejarlo cuando le amonestaron en el ministerio de Comercio. Sampedro había llegado a Madrid en 1940 para estudiar económicas. Pensaba que la Economía sería útil para un funcionario de Hacienda y él lo era como “aduanero por oposición”. Había sacado la plaza siendo “un niño” después de dejar Tánger por Soria —”casi antes de la electricidad”— y Aranjuez —”un paraíso” con ventanas al jardín del Príncipe— para recalar en Santander poco antes de que estallara la Guerra Civil. Movilizado en el bando republicano, con la toma de la ciudad por los sublevados en agosto de 1937, el precoz funcionario fue reclutado por los franquistas. “No cambié de bando, me cambiaron”, decía. Por tradición familiar estaba más cerca de las posiciones conservadoras, pero pronto descubrió que la guerra no la habían ganado los suyos.
José Luis Sampedro siempre dijo recordar la nobleza de los anarquistas con los que compartío batallón fugazmente, y durante toda su vida mantuvo una actitud lateral respecto al mundo literario y crítica respecto al financiero. Cuando miles de lectores se rindieron en los años ochenta y noventa del pasado siglo a obras como La sonrisa etrusca (1985), La vieja sirena (1990) o Real sitio (1993), su favorita, muchos descubrieron que el autor era un reputado Catedrático de Estructura Económica por cuyas clases habían pasado alumnos con apellidos como Boyer, Sochaga o Solbes.
“Solo los ingenuos y algún premio Nobel de economía llegan a creer que nuestro mercado encarna la libertad de elegir, olvidando algo tan obvio como que sin dinero no es posible elegir nada”, afirmó también en su ingreso académico alguien que reconocía que al capitalismo “le debemos el gran progreso que nos trajo desde las monarquías absolutas hasta las democracias surgidas de la Revolución francesa” pero que deploraba que la libertad no hubiera ido acompañada de la igualdad ni la fraternidad.
Fue su malestar con un tiempo cuyo libro sagrado, decía, es “el Evangelio según san Lucro” lo que acercó a Sampedro al movimiento del 15-M. En los últimos años, ni las cataratas ni la sordera consiguieron aislarlo del mundo. Ya nonagenario recordaba los versos de un poema que había escrito con 14 años y los puestos aduaneros de Hanoi y de Chile, que recitaba con la música de La casta Susana (versión de Marujita Díaz). Su lucidez estuvo siempre a la altura de su memoria. Cuando el periodista Jordi Évole le preguntó en su programa de televisión si antes de la crisis los españoles habían vivido por encima de sus posibilidades, José Luis Sampedro negó rotundo: también el crédito es una posibilidad, dijo. Si como economista sabía deslindar valor y precio, como escritor sabía desactivar con una sola frase cualquier lugar común.

OBRAS ECONÓMICAS
Principios prácticos de localización industrial (1957)
Realidad económica y análisis estructural (1959)
Las fuerzas económicas de nuestro tiempo (1967)
Conciencia del subdesarrollo (1973)
Inflación: una versión completa (1976)
El mercado y la globalización (2002)
Los mongoles en Bagdad (2003)
Sobre política, mercado y convivencia (2006)
Economía humanista. Algo más que cifras (2009)
El mercado y nosotros
NOVELA
La estatua de Adolfo Espejo (1939) -no publicada hasta 1994-
La sombra de los días (1947) -no publicada hasta 1994-
Congreso en Estocolmo (1952)
El caballo desnudo (1970)
Octubre, octubre (1981)
El amante lesbiano (2000)
La senda del drago (2006)
Cuarteto para un solista (2011) -escrita en colaboración con Olga Lucas-
CUENTO
Mar al fondo (1992)
Mientras la tierra gira (1993)
OTRAS OBRAS
Escribir es vivir (2005) -libro autobiográfico escrito en colaboración con Olga Lucas-
La escritura necesaria (2006) -ensayo-diálogo sobre su obra novelística y su vida. Edición y diálogo: Gloria palacios. Ed.Siruela.
La ciencia y la vida (2008) -diálogo junto al cardiólogo Valentín Fuster ordenado por Olga Lucas-
Reacciona (2011)

"Esta cultura capitalista de cinco siglos ha agotado ya sus posibilidades"

José Luis Sampedro. Escritor y Economista. Cree que el mundo está en la era del desconcierto y que va hacia otro modelo. La única salida es la educación y el pensamiento



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Este es mi despacho". Se deja caer en su sillón orejero y se arrima una mesa estrecha. A su izquierda, la cristalera de un gran balcón ilumina a José Luis Sampedro en una mañana fría y soleada. Esta mañana se ha levantado removido. Será Madrid, la ciudad en la que vivió la degradación del país con el franquismo: demasiado ruido, ajetreo y prisas. Prefiere la tranquilidad de la capital de la Costa del Sol. Alarga el brazo y saca una tabla roída, rallada, con los cantos rodados, y suave como la piel curtida. Es la "tabla del náufrago". Por el aspecto ha debido de salvar a Sampedro en muchas ocasiones. La coloca sobre la estrecha mesa, se la arrima al vientre. Sobre ella han corrido las manos del humanista cargadas de ideas y tinta desde hace décadas. "Tuve una época en que lo intenté con el ordenador, pero no simpatizamos", elegante, abre con una sonrisa esta conversación en los días de vaivén.
¿Cómo está viendo la tragedia de Japón?
"Fukushima es el resultado de un exceso de confianza en el ser humano"
Desde luego como una catástrofe espantosa y como una amenaza extraordinaria. Si sucediera una explosión estilo Chernóbil, alcanzando a Tokio la radiactividad, sería horrible. Lo que ha ocurrido en Fukushima es el resultado de un exceso de confianza en el ser humano. Soy de los que hace años pensábamos que el desarrollo sostenible es mentira, que lo que llevamos adelante es insostenible.
¿Por qué seguimos adelante?
Porque los dirigentes están inspirados en dos ideas: una, la potencia extraordinaria de la técnica. La técnica ha logrado resultados tan fabulosos, que parecería que podría conseguir lo que quisiera. Y se piensa que ocurra lo que ocurra la técnica lo resolverá y que si se agota el petróleo, la técnica sacará, como pensaba Franco, oro del granito del Escorial. La otra idea es que la religión nos dice que los humanos tenemos un alma inmortal, que, como dice la Iglesia católica, el hombre es casi divino porque Dios lo hizo a su imagen y semejanza. Animado por esa esperanza inmaterial y por una técnica se cree que se puede hacer lo que quiere.
"Nos están educando al revés: para consumir. La alternativa es educar para ser mejores"
¿Nos hemos creído más de lo que somos?
Nos creemos dioses y hacemos lo que no podemos hacer, y que si fuésemos racionales no necesitaríamos hacer. Desde los tiempos de Grecia la humanidad ha progresado técnicamente de una manera fabulosa, pero no hemos aprendido a vivir en paz, a convivir, a no matar al vecino. Las palabras favoritas de esta cultura son productividad, innovación y competitividad. Somos muy poderosos en técnica y muy ignorantes y faltos de sabiduría. El exceso de ciencia no está compensado por la manera de usarla.
¿Eso ha pasado con la energía nuclear?
"Han dado la universidad a los financieros y los financieros lo que quieren es ganar dinero"
Eso es lo que pasa con lo nuclear: es una energía importante, pero no sabemos usarla. Verá, no hemos logrado con la energía nuclear lo que sí hemos logrado con el petróleo: el progreso del petróleo es el motor de explosión, pero de la energía nuclear no hemos inventado el motor de explosión. No dominamos la técnica nuclear y mientras tanto nos arriesgamos a catástrofes como la de Japón.
¿Qué le parece la actitud del pueblo japonés?
Me está admirando profundísimamente. Lo que veo en la televisión, las caras de la gente: no las hay aterradoras, desesperadas, llorosas. No hay gestos como hemos visto en Haití, muy comprensibles por otra parte. Pero en Japón hay una serenidad verdaderamente ejemplar. El civismo japonés debe darnos una lección a todos. Tengo una admiración profunda por ese pueblo. Cómo se comportan, cómo cooperan. El pueblo japonés en estos momentos es admirable, como con frecuencia el pueblo es mucho más admirable que los gobiernos.
"Se han degradado los valores. ¿Cómo puede ser un político imputado un ciudadano modelo?"
¿El progreso nos ha dejado sin control?
Progreso es una palabra que implica un fin, un objetivo, como en un viaje. ¡Pero aquí no saben dónde van! No sólo no saben dónde van, lo malo es que ni siquiera saben dónde quieren ir. Sarkozy, Berlusconi y otros que prefiero no nombrar en castellano y en inglés no saben lo que quieren. Vivir en paz es un objetivo, pero para eso deben educarnos y estamos haciendo todo lo contrario.
¿Ante esta catástrofe nos haremos más humanos?
"Cuantas más catástrofes haya, más se desacreditan los que nos conducen a las catástrofes"
Ojalá sirviera al menos para eso, pero me temo que no, porque estamos muy mal dirigidos. Además, se nos enseña muy mal. La solución a largo plazo de todo es la educación, la preparación de los seres humanos. Ahí sí tendríamos que hacer progreso y desarrollo. Lo primero es que la gente razone y piense por su cuenta. Nos están educando al revés, nos educan para producir y consumir. Nadie nos prepara para ser más humanos, para ser mejores. Dicen que no hay alternativa a este desarrollo, cómo que no: ser mejores en vez de tener más cosas. La alternativa es educar para ser mejores.
Creo que eso no aparece en ningún plan de estudio.
Verá, la mayoría de las personas no llegamos a ser lo que podríamos ser. Porque el desarrollo no es ser tanto o mejor que los otros, sino todo lo que uno pueda llegar a ser. Casi nadie, yo el primero, llega a todo lo que pueda ser. Todavía soy aprendiz de mí mismo. Ojalá nos hiciera más humanos esta catástrofe, para sabernos miembros de la naturaleza y no dioses.
¿Están preparadas las universidades a ello?
Esto que se acaba de implantar, la universidad con salsa boloñesa, es la muerte de la universidad. La universidad era un templo de sabiduría. Esto que hacen ahora es una escuela politécnica. Han dado la universidad a los financieros y los financieros lo que quieren es ganar dinero. Eso implica que lo que se enseña es saber hacer cosas, pero no saber cómo son las cosas.
Hemos pasado a hablar de la cultura como producto, legitimada por su aportación al PIB. Otras virtudes como la verdad o la belleza han dejado de ser importantes. ¿Qué le parece?
A eso se responde de una manera: el PIB no es la medida del bienestar.
¿Por qué han cambiado las reivindicaciones y ahora se prioriza la defensa de la libertad al fin de las injusticias?
Siempre que se use la palabra libertad hay que pensar para quién. La libertad para el pobre quiere decir que no me opriman. Pero la libertad para el rico es que me dejen las manos libres, que yo haré lo que me dé la gana y entonces explotaré a quien haga falta. Cuando me hablan de libertad recuerdo siempre el lema de la revolución francesa. Le voy a contar algo que explicaba en clase hace años: la libertad vuela como las cometas. Vuela porque está atada. Usted coja una cometa y láncela, no vuela. Pero átela una cuerda y entonces resistirá al viento y subirá. Cuál es la cuerda de la cometa de la libertad: la igualdad y la fraternidad. Es decir, la libertad responsable frente a los demás.
¿Por qué no interesan las injusticias?
Porque se han degradado los valores. Al declarar que todo es mercancía, que todo es dinero, que el PIB y la cultura son dinero... ¿Qué es la corrupción generalizada? Simplemente que hay hombres en venta y otros dispuestos a comprarlos. ¿Hay mayor degradación que esto? Hoy no se respeta nada: hay altos cargos jactándose de ser imputados y pensando que la gente cree que es un tío grande porque no lo para nadie. ¿Cómo puede ser un político imputado un ciudadano modelo?
José Saramago decía que el capitalismo nos había adocenado.
Claro, y qué razón tenía. La democracia no es el gobierno del pueblo en ningún sitio. ¿Qué se vota? Lo que nos hacen que votemos. En la infancia, llega un cura y mete en la cabeza dogmas. Eso empieza a condicionar el pensamiento y el pensamiento debe ser libre, más que la libertad de expresión. Si con la libertad de expresión lo que expresa es lo que le dicen que diga, no interesa. Lo que importa es lo que pensamos.
¿Necesitamos una revolución más que nunca?
Lo que necesitamos es reeducarnos. Puede que catástrofes como la nuclear induzcan a pensar que lo que estamos haciendo no está bien. Se censura a los jóvenes porque no tienen sentido político. No es que pasen, es que quieren otra cosa. Mire usted, que cambiaremos es seguro. Otro mundo es seguro, la Historia es cambio. Ahora mismo pasamos por un momento que yo llamo de barbarie porque se han degradado todos esos valores que comentamos. Es una etapa de desconcierto hacia otro modelo distinto. Esta cultura capitalista de cinco siglos ha agotado ya sus posibilidades.
Ya, pero los culpables de la crisis han salido indemnes.
Claro, porque tienen el poder. ¿Qué hace Europa en estos momentos? Nada. No estamos ya en manos de los financieros, sino en las tres o cuatro grandes empresas de valoración de la confianza. ¿Qué han hecho los gobiernos? ¿Han suprimido los paraísos fiscales? ¿Han corregido la conducta de los bancos? ¡Ni hablar! Los bancos que crearon la crisis en 2008 hace tiempo que se han repuesto tranquilamente y anuncian sus beneficios, mientras los parados siguen parados. Se llamen como se llamen, todos los gobiernos actúan obedeciendo a los intereses del capital.
¿Qué espera de las generaciones más jóvenes?
He vivido la guerra y después de la guerra qué había. La ilusión era el bienestar, la ilusión era el Seiscientos. Pero hoy hay jóvenes con ideales. Que las cosas cambiarán estoy seguro. Cuantas más catástrofes haya, más se desacreditan los que nos conducen a las catástrofes. La gente no reacciona contra los banqueros. Pero el banquero es como el tigre, no es malo, devora porque es tigre. El banquero se forra contra quien sea porque es banquero, pero al banquero lo crea la sociedad, lo ensalza la sociedad que tiene como dios supremo el dinero. No es que sean malos, es que son banqueros todavía habrá que compadecerlos [ríe].
¿Por qué los gobiernos están degradando la enseñanza pública?
Porque tienen miedo y hacen concesiones a la Iglesia. Pero a los poderosos, cuantas más concesiones se les hace, más exigen, son insaciables. Fíjese lo que está haciendo Esperanza Aguirre con la enseñanza en la Comunidad de Madrid. Lo esencial de la enseñanza es el profesor y hay que crear profesores, pero claro, para eso se necesitan apoyos a la escuela. Que se recorten los presupuestos de enseñanza es un desastre.
¿Cómo ve España después de las próximas elecciones generales?
Me temo que, como siempre, perderá uno de los dos partidos. El PP si tiene la victoria no se la ha ganado. Llevan años pidiendo, pero sin decir cómo hacerlo. El señor Rajoy jamás ha tenido una idea y para una vez que fue al público con un papel apuntado, le hicieron una pregunta cantada y pactada, y no supo qué contestar. Rajoy sería hoy el presidente ideal de Europa, porque entonces Europa no haría absolutamente nada. Me temo que va a ser derrotado el PSOE, pero seguiremos como hasta ahora porque no cambiarán las cosas. El PSOE está haciendo programas de la derecha en asuntos como la educación. Es un gobierno capitalista que depende de los financieros, como el PP. La diferencia es que el PP se regodeará apretando los tornillos de la explotación.
¿Cómo es posible que intelectuales como Vargas Llosa defiendan en su discurso del Nobel la existencia de las armas de destrucción masiva?
El intelectual, por definición, está en contra de las autoridades. Entre los economistas hay dos tipos: los que se dedican a hacer más ricos a los ricos y los que pretendemos hacer menos pobres a los pobres. Con los intelectuales literarios pasa lo mismo: los hay que dan la razón al ataque de Irak y los que estamos en contra. Aquello fue un crimen de la humanidad que no ha prescrito.
¿Tiene claras cuáles son las conclusiones de esta crisis?
Le contestaría con una sola palabra: entropía. Todo lo que nace muere. Cuando nacemos empezamos a morir. Yo llevo 94 años viviendo, es decir, 94 años muriéndome. Es un proceso vital. Todos los imperios anteriores entraron en decadencia. ¿Qué duró el imperio español, cuánto el auge francés, qué queda del imperio británico, cuánto ha durado el imperio norteamericano? Ya se ha acabado: EEUU no domina como en 1945. Tiene un Ejército más fuerte, pero no es el amo del mundo. Ahora tiene en frente a China, Brasil y Rusia.
¿Qué perspectivas hay?
El matemático Poincaré decía: "El caos es un orden que no conocemos". Pues ahora estamos en un orden que no conocemos. ¿Y qué perspectivas hay? Pues el próximo orden. ¿Cómo será? No lo sé. Tengo mis ideas, pero no lo sé.
Maravilloso.
¿El orden?
No, usted.


Sampedro, otra mirada.

Se va alguien al que no le ardía la lengua por decir que el dinero es la excusa para estafar a la humanidad, que las utopías son una gran meta irrealizable pero que cuanto más cerca estemos de ellas mejor será para todos. Destronó la mentira de que se puede vivir por encima de las posibilidades, por el propio hecho definitorio del término posibilidad. 
Alguien que rehuyó del dogma y creyó firmemente en el pensamiento libre, más que en la libertad de expresión. Que la crítica parte del corazón y no de las voces cacareantes de alrededor. Pensaba que la religión hizo creer al hombre que era inmortal y que la tecnología le dio la escusa perfecta para creer que todo era posible.

Se dio de bruces como nos damos algunas con una sociedad compuesta de idiotas, aunque el no lo diría así, no le gustaba el insulto, aunque en este caso es una definición. Me refiero el término griego, idiota, que hace referencia a aquel que no es capaz o no quiere preocuparse por lo social, lo político, en definitiva lo humano. Y, añadiría yo (para éstos tiempos), se centra en un objetivo erróneo como modo de vida, el dinero, elemento insustancial, que ha dejado de ser herramienta para convertirse en elemento vertebrador de la vida cotidiana de la mayoría.

La educación y la intención de mejorar como personas son los elementos que deberían vertebrar la sociedad, algo que no dejó de pensar mientras vivió, y a lo que me suscribo mientras viva yo también.
Hombre de paz y elegante dialéctica pero irónico, sagaz, intrépido y firme en sus principios, nos deja Sampedro en silencio, mientras otros lloran la farándula de Sara Montiel y la intransigencia de la "Dama de Hierro".


MCA.






viernes, 5 de abril de 2013

Los paraísos de los ricos son la sepultura de los pobres.


Una investigación revela miles de nombres de evasores fiscales

El escándalo afecta a 170 países y muestra un sistema globalizado de evasión que blanquea billones de euros.




Jean-Jacques Augier, el amigo y compañero de François Hollande, es solo un nombre más entre los 130 contribuyentes franceses y los 130.000 políticos y empresarios de medio mundo que aparecen en una lista internacional de evasores fiscales revelada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), una agencia de periodismo de datos basada en Washington y que cuenta con 160 profesionales en 60 países.
La ICIJ, dirigida por el periodista de investigación australiano Gerard Ryle desde septiembre de 2011, recibió hace unos meses las filtraciones de dos exempleados de entidades que ofrecen servicios offshore en paraísos fiscales como Singapur, Samoa, las islas Caimán y las islas Cook, estas dos últimas bajo soberanía británica. Los más de 2,5 millones de fichas robadas por los arrepentidos y depositadas en un disco de 200 GB afectan a 170 países y explican un gigantesco sistema globalizado de evasión fiscal que blanquea billones de euros. Según un estudio de James S. Henry, execonomista de la consultora McKinsey, citado por Le Monde, los millonarios particulares tienen entre 16 y 24 billones de euros en territorios de fiscalidad reducida, lo que equivale a la suma de los PIB de Estados Unidos y Japón. Los datos de la ICIJ, que cuenta con 160 periodistas, se refieren solo a una parte de ese enorme pastel, camuflado a través de 120.000 sociedades opacas tras las que se esconden 130.000 testaferros y dueños reales.
Los primeros resultados de la investigación se han empezado a publicar este jueves en 36 medios, entre ellos el estadounidense The Washington Post, el francés Le Monde, el argentino La Nación, el británico The Guardian y el japonés Ashahi Shimbun. En España, colabora el diario digital El Confidencial, que hoy ha publicado un primer nombre destacado, el de la baronesa Carmen Cervera, viuda del barón Thyssen-Bornemisza, mecenas y heredera de una de las colecciones de arte más importantes del mundo. Según admite su abogado, la baronesa utiliza una sociedad domiciliada en las islas Cook para adquirir obras de arte en Sotheby's y Christie's, entre ellas el Molino de agua en Gennep’,de Van Gogh
El denominado Offshoreleaks promete sacar a la luz una inmensa lista de evasores encabezada por el actual primer ministro de Georgia, Bidzina Ivanishvili, en la que también hay prominentes figuras políticas y empresariales de Estados Unidos, Rusia, Pakistán, India, Irán, Tailandia o Indonesia.
La lista incluye a una exministra del Gobierno tailandés ligada al dictador de Zimbabue, Robert Mugabe, a antiguos ejecutivos de oro de Wall Street (Paul Bilzerain y Raj Rajaratnam), a varios millonarios de Europa del Este, a traficantes de armas, a dirigentes de la gasista rusa Gazprom, y a algunos representantes de la clase media griega, según Le Monde.
El diario parisino adelantó que en próximos días contará cómo los bancos BNP y Crédit Agricole han ayudado a sus clientes a crear sociedades y ‘trusts’ en “palmerales fiscales”, y detallará los imperios ocultos del barón Elie de Rothschild y de la familia Grosman, dueña de la marca de ropa Celio. Además, promete revelar “la caja de Pandora de la fiduciaria Reyl, que gestionó en Ginebra y Singapur los bienes ocultos de Jérôme Cahuzac”, el exministro de Hacienda; los negocios secretos de María Imelda Marcos, hija del exdictador de Filipinas, y los fondos ocultos que poseen las hijas del presidente de Azerbaiyán.
La publicación de la identidad de los primeros implicados ha originado terremotos políticos en varios de los países implicados, y en Gran Bretaña ha dado aliento a los activistas anticorrupción, que han pedido al primer ministro, David Cameron, que se ponga en marcha de forma inmediata para dinamitar los paraísos fiscales británicos.
Lord Oakeshott, un destacado dirigente del Partido Liberal, ha afirmado que los paraísos fiscales de las islas Vírgenes Británicas “manchan la imagen del Reino Unido”, y se ha preguntado: “¿Cómo no se le cae la cara de vergüenza a David Cameron cuando llama al G8 a hacer grandes negocios con el pago de impuestos mientras dejamos que las islas Vírgenes usen la ley y la protección de Gran Bretaña para absorber billones de dinero negro?”.

Los paraísos de los ricos son la sepultura de los pobres.

Tras la contundente noticia anterior que pone sobre la mesa lo que ya todos sabíamos, que la honestidad no está ligada al estatus, o sea, al dinero. Que el mundo de caballeros y señoras de alto "estanding" que nos quieren vender  no se corresponde con la realidad. Qué parece más importante llevar un traje de no sé que gran diseñador que vestir más humildemente y pagar lo que se debe. Y es que ya basta de decir evasión fiscal y digamos la verdad, que esto de aparentar me tiene colmado, los paraísos  fiscales son el maquillaje de ladrones profesionales. Gente sin honor, sin dignidad y que merecen llamarles de todo menos señores/as.


Cuando hace ya años, cuando aún campaban las vacas gordas por las praderas ficticias de la economía mundial, me aventuraba a decir que no podía seguir así la cosa, que había demasiado mangante, un ritmo insostenible y una depravación social casi comparable a la destrucción ecológica, me llamaron loco...la mayoría hippie y algunos iluso.

Ahora sigo defendiendo exactamente lo mismo coherencia y justicia. 

La coherencia y la sensatez no son valores sociales que se pidan con fuerza, he oído hasta la saciedad pedir que vuelvan los valores cristianos, que no sé a que se refieren, y no lo sabrán ni los que los pide, seguramente más morales que justos. He oído pedir esfuerzos al ciudadano de a pie, porque hay otros que van en limusina, y éstos parecen ser cascarón de huevo, para salir de la crisis.

Piden, que por pedir no quede, paciencia con las instituciones, incluida la casa real. Pero lo hacen sin ser coherentes ni justos. Y para prueba un botón:

Al perjudicado por la preferentes les dicen que deberían haber leído la letra pequeña, que es un contrato y tiene que hacer frente a las condiciones pactadas. Bien. Sin embargo a los inversores en los bonos basura, prestamistas del ladrillo, es decir los bancos alemanes, no se les dice que son asuntos privados sujetos a las leyes mercantiles y que asuman pérdidas, sino que el estado responderá subsidiariamente. Es decir, la deuda la asume el estado y el inversor sale de rositas minimizando las pérdidas. Mal. Injusto.

Los ciudadanos pueden perder su vivienda por no haberla pagado. Bien.
El gobierno tarda 20 años, yo tengo 30,¡¡¡ Manda huevos!!! en trasponer una directiva comunitaria que versa precisamente sobre los desahucios. Mal Incoherente e Injusto.

Miles de funcionarios pagan sus impuestos y le son reducidas sus pagas por necesidad presupuestaria. Bien. Miles pero de millones son evadidos, ROBADOS, con impunidad porque el gobierno permite una amnistía, que hace que los presupuestos estén en un claro déficit cuando podría estar en superávit. Mal Incoherente, Injusto y Desleal.

Desde Europa se pide transparencia a España y que reduzca el déficit. Bien. Se permiten los paraísos fiscales tutelados por estados miembros (Gran Bretaña, Holanda, Francia...). Mal   Sin adjetivos.


Los gastos sociales son muy altos y hay que reducirlos atendiendo a una gestión que evite el derroche. Bien. Los políticos en Europa viajan en primera clase, no dan abasto las fábricas de coches oficiales, los hoteles son de cinco estrellas para nuestros "magníficos gestores" y se les da subvenciones y ventajas fiscales a empresas con ánimos de lucro (SICAV). Mal  Sin palabras.

Hay que ajustar los sueldos a la crisis y mejorar la productividad. Bien.
Se le permite hacerlo a empresas que dan beneficios, evaden impuestos, deslocalizan la producción incumpliendo los derechos humanos. Y encima se le paga para que contraten a nuevos empleados en condiciones precarias, se le permite que los despidan cuando quieran, se les anima a la contratación de becarios (esclavos). Mal  ¡Hombre ya vale!

Se suben los impuestos en energía como medida recaudatoria. Bien. Pero no se hace de manera progresiva  dependiendo de nivel económico y no se persigue los monopolios. Mal ¡A qué jugamos!

Y así y como diría "Buzz Lightyear" "hasta el infinito y más allá"...por desgracia para los pobres.



MCA